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jueves, 9 de abril de 2009

3. No entiendo lo que soy

abril 09, 2009 2 Comments
Erik no hacía más que dar vueltas y vueltas a la habitación, únicamente se paraba para mirar ansioso el reloj de su muñeca, contando los minutos que tardaba su padre en llegar. Necesitaba hablar con él. La conversación con Eva le dejó mal, ansioso, nervioso, desquiciado. Ella tenía explicaciones, ¿por qué él no? Él tenía derecho. Es el primogénito. Volvió a mirar el reloj, en ese momento la puerta se abrió. Jack, por fin se había dignado a aparecer.
- Jack, por fin.- dijo con pesadez.
- ¿Algún día llegarás a llamarme papa, como cuando eras pequeño?- dijo Jack con una media sonrisa mientras cerraba la puerta.
- Jack, no estoy para bromas.- Erik no podía parar quieto.
- Uh, ¿qué te pasa Erik?- Jack se sentó en la cama y cruzo las manos- ¿algún problema de índole femenino?- le guiñó un ojo.
- No.- dijo cortante Erik. Esto hizo que Jack se diera cuenta de que la cosa no era de broma, asique se puso serio.
- Esta bien, veo que esto es serio. Cuentame.
- Jack. Eva tiene respuestas, yo tambien las quiero.- Jack enarcó una ceja- ¿qué soy? ¿por qué siento un fuego que me arde por dentro? Algo dentro de mi desea salir y no sabe como.- Jack se quedo con la boca abierta, esa sensación le era muy familiar.
- Erik. Es muy posible que no creas lo que te voy a decir…
- Seguro que si.
- Vale… pues verás, tanto Christian, como Victoria como yo, no somos “normales”, quiero decir, que somos como todos pero a la vez no. Tu y yo compartimos algo, un alma. Erik. Tu y yo llevamos un dragón dentro.
Erik se quedó boquiabierto. Esperaba algo subrrealista pero no tanto, la verdad. En sí la idea era genial, soy un dragón, pero…
- Pero ¿dónde tengo las alas? ¿las zarpas? ¿puedo escupir fuego?- Erik se emocionaba por momentos.
- Tranquilo, no todo es tan fácil. La cuestión es que, hay mas historia. Veras, durante un tiempo yo me podia transformar en dragón- Erik se quedó paralizado- y podía volar, y echar fuego, es más, aún puedo hacerlo, lo se, porque siento dentro de mí lo que tú sientes. Pero claro, aquí viene el problema, se necesitan ciertos factores para llevar a cabo esta transformación, y aquí, en la Tierra es dificil, por no decir imposible hacerlo.
- ¿En la Tierra?
- Así es. Hay, otro mundo, llamado Idhún donde si puedes ser como de verdad eres en tu interior. Nosotros tres hemos estado allí y cada uno adopta su forma sin problemas…
- Espera, ¡me estas diciendo que ellos tambien cambian!
- Si, pero eso deberám contártelo ellos.
- Y, ¿no podemos ir a Idhún?
- Es dificil. No se si es posible volver allí…- añadió Jack triste.
- Creo que… -decidió pararse antes de seguir- creo que tengo que pensar.
- Lo entiendo hijo. Si me necesitas ya sabes donde estoy.

Cuando Jack salió de la habitación, Erik se estiró en la cama y empezó a darle vueltas a todo. Y a pensar en Eva. Tenía que hablar con ella, es la única persona que podía entenderle en estos momentos. ¿Desde cuando lo sabe ella? ¿Cuánto tiempo lo lleva sufriendo sola?. Ahora entendia que fuera tan reservada. Mañana mismo hablaría con ella, aún tenía muchas preguntas que no se había atrevido a formular a su padre, como ese odio y asco que sentía a veces por Eva. Pero eso sería mañana… ahora tenía mucho sueño y la cabeza llena de cosas.

lunes, 6 de abril de 2009

2. Dudas y secretos

abril 06, 2009 3 Comments
- ¿Cómo sabes mi nombre?- le preguntó desafiante Shizuko.
Eva esbozó una fría sonrisa, como las de su padre, y respondió.
- Cuando hablo con mi padre telepáticamente, a veces, veo cosas que no debería… y tu eres una de ellas. Kirtash aún recuerda las conversaciones que manteniais y el nivel de confianza y complicidad que alcanzásteis. Aunque no lo creas, él te aprecia.
Estas palabras dejaron a Shizuko algo confusa, e hicieron que se apartara de la muchacha; su parecido con Kirtash era tremendo. Su sonrisa, su forma de ser… en ella le veia a él.
- Esta bien.- contestó Shizuko- Te creo. Veo, por como me has detectado, que tus poderes Shek ya se estan desarrollando en ti. Quizás… deberias hablar antes con tu padre. Creo que no sabemos porque te he estado buscando…- comenzó a darse la vuelta para marcharse.
- Si lo se.- Shizuko se quedo quieta- claro que lo se. ¿Acaso piensas que no he notado que soy diferente al resto? Tanto Erik como yo, somos distintos. Los cambios metereológicos nos afectan mucho, y detectamos como es la gente nada más verla… lo cual nos hace estar demasiado solos a veces. He visto poco en la mente de mi padre, es receloso de esos recuerdos, pero no me puede ocultar todo… se que es Idhún- Shizuko abrió mucho los ojos- y quiero volver alli.
- Eso es dificil, casi imposible. Deberias saberlo. Las cosas allí se pusieron muy dificiles para nosotros, y tuvimos que emigrar a un nuevo mundo. Un mundo donde podríamos ser felices y vivir en paz. Desde la caída de Ashran todo se complicó, y solo queriamos dejar la guerra, dejar el odio… pero eso casi nadie lo entendió. Por desgracia, no todos pudimos irnos de aquí… este cuerpo es insoportable…
- Me lo puedo imaginar. Creo que… creo que, si contaramos con la colaboración de Erik… podriamos volver a Idhún.
- ¿Qué dices? ¡Erik es medio dragón!
- No seas cínica. Acabas de decir que queriais dejar el odio. Si de verdad quieres volver y que todo sea más o menos como antes, deberás cambiar tu forma de ser.
- Eso es dificil.
- Pues hasta entonces, no me molestes más. Intentaré hablar con Erik.
Eva se marchó, con su monopatín a casa. Durante el camino estuvo pensando como hablar con Erik, “ese dragón…es como su padre. Será dificil contar él y hacerselo entender, pero lo intentare… odio este mundo”.

Para variar, cuando Eva llegó a su casa, se encontró a Erik en el porche, leyendo un libro a oscuras.
- ¿Estas presumiendo de visión nocturna para ligar, Erik?- bromeo Eva. Esto le pilló desprevenido a Erik, que lo último que esperaba era una broma de su hermanastra.
- Ehm… ¿no? Nunca he pensado en ello jajaja- Eva esbozó una media sonrisa y se sentó al lado de Erik.
- Estas inquieta- dijo él, comprensivo- yo también… es una de las razones por las que estaba esperando. Eres la única que puede entenderme.
- Lo se. ¿Qué notas?
- Siento como que algo arde en mi interior… algo que desea salir… pero no se exactamente como enfocarlo. ¿Crees que deberia hablar con mi padre?
- Si. Sin ninguna duda el sabe mejor que nadie como te sientes. Erik- Eva le miró fijamente- cuando hables con tu padre, necesito que me lo cuentes, yo tambien he de decirte algo, pero solo cuando sepas tu parte. Creo que podemos hacer algo juntos por una vez en la vida.- Erik sonrió.- Descansa, mañana nos vemos.

Descansar… eso era fácil de decir, pero Eva estaba demasiado inquieta como para dormir plácidamente. Asique miró el reloj, y pensó que tal vez su padre estaría despierto.
“Vive en Nueva York, allí aún es de día.”
Asique intentó la comunicación telepática… funcionó al instante.
- Sabía que hoy hablarias conmigo, Eva.
- …
- Eva. Se lo que está pasando. Shizuko se ha puesto en contacto conmigo. Lo que quieres hacer es una locura.
- No lo es. Todos estamos cansados de vivir en este mundo, corrompido, contaminado, donde la naturaleza esta siendo destruida sin corazón, donde ya nada vale la pena y solo importa el dinero y lo material. Quiero volver a Idhún.
- Hija, te entiendo pero…
- En el momento en el que Erik sepa su secreto empezare a explicarle el plan. Padre, se que quieres volver, lo se, y a Jack se lo noto en la mirada dia a dia. Madre no dice nada para no hacerle daño, pero ella tambien desea volver y consagrar nuevos magos. No tiene porque salir mal. Con un poco de suerte, y por lo que se de Idhún, han pasado varias generaciones y quizás el odio haya disminuido.
- Me entiendes mejor que nadie, me temo… yo tambien deseo volver a Idhún, pero antes de hacer ningún movimiento, dejame que hable con cierta gente… tú ocupate de casa, Erik te necesitara en breves…
- Padre, ¿algo más? Te noto dubitativo.
- Cuidate y… dile a Victoria que la quiero.
- Si padre, lo hare.
Y la comunicación se cortó.

sábado, 27 de diciembre de 2008

1. El Encuentro

diciembre 27, 2008 2 Comments
El sol caía amenazador en las calles de Madrid. El verano había llegado muy fuerte y eso no le gustaba a Eva. Normalmente ella estaba meditabunda, callada, unida a un libro y con la mirada fría. Era el fiel reflejo de su padre, Kirtash, al cual no veía mucho. No la importaba, su relación con el era amable, afable y cuando se veían se daban cariño, a su manera.

El calor no le hacia gracia a Eva. Ella solia estar siempre más fría de lo habitual y el verano no era su estacion favorita. Salía siempre por la noche, sola, a dar paseos y ha sentarse en los parques. No tenía amigos, no los necesitaba, aunque su larga melena rubia, ondulada hacia el final, sus profundos ojos azules y su piel blanca, habían conquistado muchos corazones. Siempre vestia de riguroso negro.

Esa noche de agosto se sentía especialmente inquieta. Salió antes del crepúsculo con su monopatín, despidiéndose únicamente de Victoria, su madre.
- Nunca entendere porque nos odia tanto- dijo Jack cuando ella se fue- con Erik es muy antipatica.
- Es normal. Es medio shek al fin y al cabo. Con su padre se lleva bien, y eso me deja tranquila.- añadio Victoria alejándose.

Eva patinó y patinó por las calles llenas de gente en busca del frescor de la noche. Paso de largo el parque al que siempre solía ir y siguió. Llegó hasta uno que estaba especialmente alejado, Eva no tenía miedo, asique busco una farola y se sento a leer.

Cuando volvió, ya de madrugada, se encontró con Erik esperándola en el porche.
- Eva, me gustaría hablar contigo.- dijo Erik cuando esta ya se metía en la casa sin dirigirle una mirada.
- Yo no quiero hablar contigo.
- Anda, deja de ser tan rancia conmigo y siéntate. Se esta bien y el frescor te gusta.- Eva le dirigió una mirada fría, que hizo estremecerse al chaval, pero aún así, aceptó y se sentó a su lado.
- Que quieres.
- ¿Por qué eres así con mi padre y conmigo? Somos hermanos, una familia. Quizás Victoria se sienta mal con esta situación.
- Me llevo bien con mi padre, eso es lo único que a ella le importa.- Eva se levantó- Tanto Jack como tú me dais igual, aunque mi padre me diga que intente llevarme bien con vosotros, no puedo. Adios.
- Que bien…-murmuró Erik

Al día siguiente, Eva seguía sintiéndose inquieta. Decidio encerrarse en su habitación y dejar volar su mente para intentar averiguar que era aquello que la perturbaba tanto. Se sentó en la cama, cruzó sus piernas, colocó cada brazo en una de las rodillas, alzo la cabeza hacia el techo, cerró los ojos e intento dejar su mente en blanco. Cuando la concentración comenzó a hacer efecto, el blanco de su mente se comenzó a materializar en algo. Una ciudad. Rascacielos. Nueva York. Se tranquilizó al saber que era su padre el que se encontraba al otro lado en ese momento. Éste le hablo:
- Eva, se que Erik habló contigo ayer.
- Si, ¿y?
- Se que no compartimos especial simpatía hacia ellos, pero, por Victoria, y un poco por mí, deberias mostrarte más amable con ellos.
- No puedo, lo sabes. Sabes que mi parte shek se esta desarrollando.
- Lo se, lo noto. Tienes mucho poder.
- ¿Podré transformarme?- un atisbo de emoción hizo vibrar su voz
- Aún no lo se. ¿Notas algo?
- No.
- Esta bien, no tardaremos en vernos y podremos hablar mas tranquilamente. Cuidate e intenta ser mas amable.
- …
- Eva.
- De acuerdo. Hasta pronto.

Y la conexión se corto. A Eva no le agradaba la idea, pero pocas veces su padre le pedia favores, y sabía que esto era importante para él, y Kirtash es muy importante para ella. Asique, haria ese esfuerzo.

Al día siguiente cuando iba a su sitio matutino, hizo algo que nunca antes había hecho: se despidió de Jack y Erik. De camino al parque, la inquietud en ella se hizo más grande y evidente, y la sensación de que la seguían, se apoderó de ella.

Cuando llegó al parque se quedo quieta, se giró lentamente y se puso cara a cara con ella, la persona que la seguía, la persona que despertaba en ella tal inquietud:
- Shizuko- murmuró Eva.